


Cuando todos gritamos ya basta, a esta insana casta mafiosa que son los políticos, surge alguien distinto:
Está tatuado de los pies a la cabeza y se ha colado sorprendentemente en el tercer puesto en la carrera presidencial en la República Checa.
Vladimir Franz, licenciado en Derecho, pintor y compositor es sin duda el candidato más llamativo en las elecciones que el país centroeuropeo celebrará los días 11 y 12 de enero.
“Durante toda mi vida me he pronunciado mediante la expresión artística como compositor musical y como creador, sobre la evolución del mundo, de la sociedad, del hombre, del hombre en la naturaleza”, explica este atípico candidato en una entrevista con Efe.
Una forma de relacionarse con el mundo que desde hace tiempo ya no le basta al dudar de “si es suficiente para los problemas de este mundo hablar sólo con el arte o entrar a participar como ciudadano”.
La respuesta a esa pregunta ha sido una candidatura a la jefatura del Estado que ha contado con el aval de 75.000 personas, superando con creces las 50.000 necesarias para ser candidato.
Aunque estudió Derecho, Franz, de 53 años, orientó su vida hacia el arte para no tener que cooperar con el totalitarismo del entonces régimen comunista, al que aborrecía.








